Vicente Javier-F

GRACIAS POR ENTRAR EN ESTE TROCITO DE MUNDO PARTICULAR, POR AYUDARME A BUSCAR ESE MOMENTO DE PLACIDEZ. A VECES NOS LLEGA SINTIENDO LO BELLO, LO SUAVE Y SERENO. LO MISMO TE OCURREN LOS SALTOS DE ASOMBRO. LA VISTA LO APRECIA Y LO BUSCA INCESANTE.







GRACIAS DE NUEVO AL LEER LO QUE ESCRIBO. LO MISMO OS DIGO POR VER LO QUE VI.







lunes, 15 de mayo de 2017

Escribirá el vacío

Lo que ahora no escriba
quedará en el silencio.
Lo que no acierte a imaginar
no encontrará trasvase
hacia otra mente urdidora
de resquicios de placer.
Si ahora no escribo (ni mañana
ni otra vez que haya motivo), entonces
escribirá el vacío.

viernes, 5 de mayo de 2017

He visto

He visto a los pájaros turbar su timidez
hace un rato
con la tromba de agua que arreciaba.
Sus alas robaban al viento tozudez
y toda rama era señuelo
de cobijo,
sin pizca de merced.

domingo, 30 de abril de 2017

Un dolor antiguo

Todavía perdura un dolor antiguo,
como de décadas,
un malestar que no se acaba de interiorizar, siquiera,
aunque quede claro que va contra tu propio estado
que requiere —más bien—algún mimo de grandezas adquiridas.

Esa pulsión antigua manifiesta oquedades
que se agrandan con la edad y sus metales.
Cada edad tiene su timbre que percute en los oídos,
siempre atentos al runrún del ir dejando
despacito
nuestros gritos.

Desde dónde viene

¿Desde dónde viene la paz con sus andares
que trastabillea siempre
si creo que la alcanzo?

¿Desde cuándo abarca su quietud
la impronta que nos vamos dando?

¡Anda, ven un rato,
anda a ratos,
guarda restos
del profundo trato!

¿Hacia dónde giro
si la quiero tanto?

martes, 25 de abril de 2017

Y caes

Y caes,
mas brillas,
acaso hasta chilles
con voz que te entregue
a los pocos suspiros que alivien.

sábado, 22 de abril de 2017

En una plaza unos niños

En una plaza unos niños:
gritan,
puja el aire más bien limpio,
lindo
y el viento se comporta estricto,
sin su permiso.
Y el aire contiene ayes
—era su juego—
de potencia casi altiva.
En una plaza siendo niños
—ya con suspiros—
dejamos viva nuestra intriga.

jueves, 20 de abril de 2017

Antes de nacer

Por eso me salen los dientes antes de nacer
porque sé que cada instante no es ni antes
ni después, porque entiendo que la noche
encierra su día en su ser,
donde otra vez nacemos a su bien,
y el momento es el pupitre
para aprender otra vez.
Nacer cada
vez.