Vicente Javier-F

GRACIAS POR ENTRAR EN ESTE TROCITO DE MUNDO PARTICULAR, POR AYUDARME A BUSCAR ESE MOMENTO DE PLACIDEZ. A VECES NOS LLEGA SINTIENDO LO BELLO, LO SUAVE Y SERENO. LO MISMO TE OCURREN LOS SALTOS DE ASOMBRO. LA VISTA LO APRECIA Y LO BUSCA INCESANTE.







GRACIAS DE NUEVO AL LEER LO QUE ESCRIBO. LO MISMO OS DIGO POR VER LO QUE VI.







sábado, 9 de febrero de 2013

ALMA EN ESPERA

He ido a dormir al lado de mi almohada.
No me ha dicho nada.
(Nadie dice nada).
He ido a dormir al lado de mi alcoba.
Sigue estando sola.
He acurrucado mi cuerpo, que me asombra
y he sentido pena...
de estar sólo a mi vera
-sin penetrarme siquiera-
como sombra severa
del cuerpo que me espera,
pues siempre estoy afuera
de mi figura entera.
Y... he sentido pena
de ser sólo un cualquiera
que vive en esta tierra
buscando voz sincera.

Si acaso no hay palabra
que me sacuda el habla,
iré a decirle al alma
que siga ella en la cama,
que yo ya me fui al alba.

Vicente Javier-F

jueves, 5 de julio de 2012

SI LAS LLAGAS

Si las llagas casi
Eternas de la edad
Te empiezan a magullar
Cuando el peso ya no es
Soplo sino poso
Adormecido de una cantidad
Inmensa de vivencias
Que no sirven pues no tienes ya
Su esencia sino el vago
Recorrido que la mente
Ha sugerido, déjate ya
Desgastar.

Vicente Javier-F

miércoles, 25 de abril de 2012

VIENTO




Tomo aliento de este viento
Desatado. Noto el vuelo
Enamorado de las copas de algún árbol
Derribado. Siento oblicuas las caricias a las
Tejas en un soplo de airecillo arrebollado.
Luego escribe en mis mejillas
Casi frescas, ya no tibias,
Las palabras de un azote encanallado.
Sopla, viento desatado.
Sopla y silba por rendijas
Cual mendigas que te piden desafines.
Sopla y dobla las esquinas
Espantando a cada niño, a cada niña,
Cobijados no más que bajo un
Tejado. Sopla telas de tejidos de
Ventanas que no frenan tu soplido.

Aire limpio y transparente
De las noches sin abrigo
Que consumes el relente,
No te ofendas si maldigo.

Vicente Javier-F



viernes, 27 de enero de 2012

CUANDO LA NOCHE

Si la noche llega oscura de sí misma.
Si mi sombra extensa y ciega
cubre torpe el ancho suelo
y la luz se nos apaga sin
sustento, no me busques,
no seré sino lamento.

Si la noche llega llena
de un silencio lento y quedo,
como ahogando los sonidos
de la Luna oscurecida,
y sin brillo ya la Tierra sea suya,
no me llames,
que mi nombre es sólo sangre,
que perturba la negrura
de su instante.

Vicente Javier-F

miércoles, 14 de septiembre de 2011

SUENAN NOTAS

Suenan notas decreciendo por las
Ramas de los árboles al viento.
Corta el sol su recto rayo de bravura
En el momento en que la estepa campa dura
Por los campos de la lluvia con sordina.
¡Ay, fragmentos del otoño, lento, lento!
¡Ay, sonetos que quedasteis sometidos
Al ardor de los calores bajo sombras que albergaban
Dulces damas de las épocas doradas!
No hay cuartetos; no hay tercetos que ya canten
A los ocres campos secos.
No hay amantes que se llamen,  que se clamen
Duro esfuerzo por sentir calor de afecto.
Suenan notas de lamento en los prados
Y en las fuentes del asueto.
No hay arbustos que serenen los sofocos
Delirantes del pastor por sus resuellos en la búsqueda
Inquietante. No hay zagala que le espere ya otro
Instante. Hoy el campo descompone los sabores
De las ambrosías puras; de las dulces
Criaturas. Hoy ya sólo forman silvas los
Silbidos por las hojas de los vientos susurrantes.

Vicente Javier-F

sábado, 3 de septiembre de 2011

EL ÁRBOL

He hablado con un árbol,
suelto allí en su lejanía.
Es su pose recta y tiesa,
con enhiesta lozanía.
¡Y yo que no lo veía!
Dice mucho si lo miras.
Creo que en mi parloteo
sé sentir el quiz del mundo.
Veo el árbol casi mudo
y me enseña sus heridas
supuradas en su piel.
Pero calla en sus arrugas,
y permite que la vida
siempre crezca más arriba.
¡Y yo voy mirando al suelo!
Veo hojas esparcidas
que se van en pleno vuelo.
Veo frutos ya caídos
y creo que sé el sentido:
ahora esa semilla oculta,
si halla cama en el mantillo,
crecerá lenta en el suelo.

Dice el árbol que ya ha hecho
su trabajo acometido,
pero no pierde el sentido
por saber a dónde ha ido
su semilla si es que brilla.
Él sigue mirando al cielo,
enredado con sus ramas
Puede que caiga una hoja.
No le importa; no se enoja.
Sabe bien lo que soporta.
Si hay calor de sudar gota
reconoce que no agota
su crecer en este estío.
Yo paso a su lado lerdo
mientras él persigue cuerdo
su futuro ante el invierno.
Sabe que son días plenos
y el verdor brilla sereno
por su copa cual sombrero.
Pero dentro ausculta al tiempo,
y su porte cuasi tierno
pronto cambiará el sombrero.

Hoy me ha dicho el árbol quieto
que el verano no es tan cierto.
He sabido por sus poros
que el otoño tarda poco.

Vicente Javier-F

sábado, 20 de agosto de 2011

HE VISTO UN POTRO SIN ROSTRO

Veo una loma lejana,
poco, muy poco lozana.
Ella deja que se asomen
secos hierbajos sin polen.
Tiene su cima de oliva.

Allí también, asustado,
veo tierno en su  reposo
un bello potro cansado.
¡Tiene una crin tan peluda!
Viene despacio a la loma,
perdida, pequeña, sencilla.

Este potro tiene herida
en el lomo de la vida.
Si alguien lo monta sin silla,
no nota nadie rencilla:
él lleva vida sencilla;
potro de herida en la vida.

Hay un toro que se asoma
por lo alto de otra loma,
alta como una corona.
Toro negruzco y ufano
eres más bien soberano,
¡Posas con planta de arcano!

Toro enorme en tierra altiva,
¡qué alegría ver la vida
desde las cimas henchidas!
No los potros lamentosos
que sus hocicos sin rostro
no huelen rastro de altura.


(*)Dedicado a una señora
que las alturas adora,
y, cierto día y a una hora,
puso medida a la aurora.

Menos mal que sí amanece
para el que estanca y no crece;
menos mal que el mundo mece
a todo el que lo merece.

Vicente Javier-F