Vicente Javier-F

GRACIAS POR ENTRAR EN ESTE TROCITO DE MUNDO PARTICULAR, POR AYUDARME A BUSCAR ESE MOMENTO DE PLACIDEZ. A VECES NOS LLEGA SINTIENDO LO BELLO, LO SUAVE Y SERENO. LO MISMO TE OCURREN LOS SALTOS DE ASOMBRO. LA VISTA LO APRECIA Y LO BUSCA INCESANTE.







GRACIAS DE NUEVO AL LEER LO QUE ESCRIBO. LO MISMO OS DIGO POR VER LO QUE VI.







domingo, 22 de octubre de 2017

El domingo tiene pinta

El domingo tiene pinta
de galán de la semana
recostado en el diván del calendario,
pensativo, con la pose de atraer siempre a los mismos,
a cualquiera en desvarío
que amenace con las ganas de amarrarse en el vacío.
Le dirán que es pasajero,
que la pinta de sentirse interesante es más que tuna,
más que nada una canción
silbada por encima de los dorsos
de otros días,
infestados del quehacer que no se planta
a la sombra del domingo pesaroso y engreído,
recostado en sus maneras
somnolientas
descaradas
y tramposas:
sabe bien que se degradarán sus miras.

sábado, 21 de octubre de 2017

El propio párpado nocturno cierra

El propio párpado nocturno
cierra
el velado intento de las luces
tiernas
por tensar las fuerzas
de tendencia
clara.

domingo, 15 de octubre de 2017

Todos huimos

(Hoy por el camino los pájaros se alborotaban por los ruidos de los tiros. Todos estábamos expuestos)

Todos huimos, por el ancho suelo,
de los desencuentros.
Todos marchamos con la herida dentro,
y aquí el que se queda quieto, ya sabemos,
casi que está muerto.

Hay una búsqueda pendiente,
un renglón por rellenar,
un llegar hasta la orilla como espuma
y tocar la suavidad de la arena apelmazada,
quieta, siempre por despertar,
y mojar los arenales con la espuma del vagar.

Cada vez más honda

El tiempo escarba, cada vez más
honda, una madriguera
en mis adentros: recogimiento.

viernes, 13 de octubre de 2017

Gritando con colores

Para qué decir lamentos
con los gritos que se escapen
a ese aire ceniciento,
para qué insistir en ello
si gritando con colores
se traslucen
los delicados momentos.

domingo, 8 de octubre de 2017

Paliza de sol

Eppur si mouve, Galileo Galilei
(Ante una verdadera paliza de sol por un instante)

Cómo me abofetea el sol en la mejilla
con esa inclinación que adopta,
lejos ya de los dominios encendidos
del solsticio.

Cómo me reconforta estar vencido en la pelea,
sometido ante sus rayos, más bien tímidos que altivos.
Y sin dejar de ser un reo ante su embate, noto

cómo se descompone al fin este momento
de feliz paliza que me anima.

Cómo se desparrama ahora ese hatillo de los rayos
por el ancho de los ángulos que ignoro.
Ya se fue con su pelea y me ha dejado en desconsuelo.

Cómo fueron sus tenazas adheridas a mi pómulo anhelante.

Cómo añoro lo que fuera un decorado por mi rostro,
cada vez más pedigüeño
de esa especie de agresión tan excelente.

Es lánguido el caer en la desidia

Es lánguido el caer en la desidia
sin amparo
en un domingo esplendoroso
que transita hacia su ocaso.

Pasa el domingo
con su tafetán de sedas y agrado,
gasa que aspiro;
vuelo dormido.

Pasa
como el suave atardecer de cada instante.