Rosa será tu cielo
y el alma, rosa.
Digo lo que preveo.
Mas si no llega a rosa
la tez del cielo,
rosa mantén el alma
mientras yo llego.
Roja será mi furia
si no te veo.
Vicente Javier-F
GRACIAS POR ENTRAR EN ESTE TROCITO DE MUNDO PARTICULAR, POR AYUDARME A BUSCAR ESE MOMENTO DE PLACIDEZ. A VECES NOS LLEGA SINTIENDO LO BELLO, LO SUAVE Y SERENO. LO MISMO TE OCURREN LOS SALTOS DE ASOMBRO. LA VISTA LO APRECIA Y LO BUSCA INCESANTE.
GRACIAS DE NUEVO AL LEER LO QUE ESCRIBO. LO MISMO OS DIGO POR VER LO QUE VI.
GRACIAS DE NUEVO AL LEER LO QUE ESCRIBO. LO MISMO OS DIGO POR VER LO QUE VI.
domingo, 14 de octubre de 2018
jueves, 4 de octubre de 2018
No sé ni cómo idearte
No sé ni cómo idearte,
si aprender a hacer un croquis despistado,
con el trazo de una mano que te tema
—antes de saberte hecha—,
o afirmar que estás de paso
y tenderte los tapices
bajo tus pies alados.
Tampoco sé de lugares,
de qué tierra habitará tu orgullo,
porque no me creo nada
eso de que siempre gana
quien idea las entrañas.
Sé que has de salirme rana,
a nada que me suceda
confundir mi intento
con gran bienaventuranza.
Y no te creo,
hasta antes de que digas nada,
porque sé que tirarás del daño,
por mucho que me proponga
darle ser
a todo lo que ideé.
Quizá ese fue mi error:
creer que al fin crearía
un pequeño corazón.
Caerán los telones de la noche
Y quizás estrenemos noche cada día,
al abrigo de las ascuas infelices.
Y quizás el rescoldo sea de nieve,
y las llamas un recuerdo diferente
a un crepitar que encienda.
Y después del estreno envejecido
caerán los telones
con el plomo
de una acción
indiferente.
Taparán las estampas de ese par de estatuas
en la noche cohibida,
cuando ya seamos piedra de ese día
que no supo retener el gusto
por la espera
de una noche caprichosa
y leve.
sábado, 29 de septiembre de 2018
Un traje para la soledad
Le estoy haciendo un traje
a la misma soledad,
con las mangas estiradas al vacío,
las solapas recubriendo aquellos huecos
que en el alma se nos dan.
Será un Dos Piezas,
acaso por que quiera demostrar
un espíritu que asuma
algo más allá de la unidad.
¿Y el color? ¿Qué color tendrá
la inmensa soledad?
Intenso, ha de ser intenso
y ¿frío?
¿Y el textil? ¿De qué tejido
tiraré sin que se roce
toda piel que no se estire
más allá
de sus propios poros
sin mudar?
A punto
A punto
de ser hombro
que se tope
—nuevamente—
con la esquina
venidera.
A punto
de ser sangre
del reguero que no cesa
salvo para detener tu sangre.
A punto
de ser punto
que se lleve tu relato
al final de todo punto.
jueves, 6 de septiembre de 2018
Qué descansada se ve a la luna
Qué descansada se ve a la luna
sin la presión de los ojos
que tanto la van mirando.
Ella sola, con su altura,
sin las habladurías
de estas bocas,
de estos gestos
que atizamos desde dentro.
Se diría que percute en su silencio
la quietud de nuestras poses,
la levedad de unas
voces
caprichosas,
remilgadas
y dolientes.
Si durmiéramos en tanto sale
por el frente cada noche
y guardáramos el susto
que le damos
al mirarla…
miércoles, 5 de septiembre de 2018
Las olas del viento
Unas olas de los vientos se encresparon
despeinando la soltura de tu gesto.
Pero fueron otros serios vendavales
los que armaron
el desastre en tu donaire.
Capas fieras de aire fiero
coronaron tu magnífico destierro.
Desde entonces, solo el viento es tu recado.
Cuanto más fiero, más cuerdo;
cuanto más suave, me muero
esperando vendavales que me arranquen
los postigos de un invierno que obligó a cerrar ventanas
y saetas
y rendijas
y miradas
a los aires que de frente me enviaban
los fragmentos de tu olvido.
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