Vicente Javier-F

GRACIAS POR ENTRAR EN ESTE TROCITO DE MUNDO PARTICULAR, POR AYUDARME A BUSCAR ESE MOMENTO DE PLACIDEZ. A VECES NOS LLEGA SINTIENDO LO BELLO, LO SUAVE Y SERENO. LO MISMO TE OCURREN LOS SALTOS DE ASOMBRO. LA VISTA LO APRECIA Y LO BUSCA INCESANTE.







GRACIAS DE NUEVO AL LEER LO QUE ESCRIBO. LO MISMO OS DIGO POR VER LO QUE VI.







sábado, 9 de enero de 2021


 Cuando seas polvo de los hielos

y la sangre sea blanca inmaculada;

cuando el tiempo detenido

no te forme más sonrisas,

y ese muro —sabes ya— habrá servido

de soporte de lo incierto,

será, entonces,

todo límite si nombre;

cuando el polvo sea estilo de lo inútilmente frío. 

lunes, 4 de enero de 2021


 

Atroz se extiende ya la calma

que vive en la morada de lo blanco.

No se para a recordar susurros

de algún cálido momento.

Sepultada queda toda tímida añoranza,

y es inútil la textura que se forme en el agrado.

Fuera queman los silbidos de los vientos

incendiados por tus ganas

de volver a ver tu tez como caricia alborotada por los aires

casi amables.

Solo pueden los valientes azotar lo calmo,

recurrir a la nostalgia de las gélidas estampas.

Solo queda la quietud del tono inquieto,

mientras duerme la esperanza.


jueves, 31 de diciembre de 2020


 

Son las seis de la mañana

de un día que es el primero.

Continúan invasoras las molestias que no aplazan

acostarse en mi regazo.

Son las tantas campanadas en las horas que supones como amigas;

y no sé si van conmigo.

Son seis horas de lo nuevo

en mi alma que se anuncia tan mermada.

Todavía no hay trasluz,

porque el sol está hibernando,

y este orbe es tan ajeno,

que se libra de un soplido

del jolgorio y de los ruidos.

Son las seis escasas horas para un bello (feo) indurmiente,

que se empeña en aclarar su estancia,

tan de noche; tan de noche.

Y hace muy escasas horas que dormiste sin laureles.

Son las seis horas que escupen

los sudores que ya vienen.

viernes, 25 de diciembre de 2020

Algún día

 

Algún día,

cuando sienta un arrebato infértil,

tomaré las ansias que soplaron fuerte,

y diré tu nombre a mis entrañas, siempre;

por tenerte. Por tenerte.

jueves, 22 de octubre de 2020


 

—Le ofrezco una ración

de dulce ameno.

—Ya se lo agradezco, damisela,

pero yo nací entre los vinagres.

—Pena.

—No se crea. Ir ganando la acidez

siempre me entona.

—Pena, insisto.

—Lo que a mí me hiere es tanto dulce

sin motivo.

—Pues le digo que seré dulce de vida.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Te pondré una rosa

 

Te pondré una rosa fija en las pupilas,

de un bermejo intenso,

de una mera herida

si la quitas.

Te pondré una mísera sonrisa,

cabalgando a lomos

del carmín que usas

en esos labios secos

cuando cesan

de besar

la rosa.


lunes, 7 de septiembre de 2020


Cómo cortejan las nubes.

¿Y esa desnudez extrema en el posar?

Pregunten a las ramas que barrieron el estío

con tanto desolado afán por lo otoñal.