Vicente Javier-F

GRACIAS POR ENTRAR EN ESTE TROCITO DE MUNDO PARTICULAR, POR AYUDARME A BUSCAR ESE MOMENTO DE PLACIDEZ. A VECES NOS LLEGA SINTIENDO LO BELLO, LO SUAVE Y SERENO. LO MISMO TE OCURREN LOS SALTOS DE ASOMBRO. LA VISTA LO APRECIA Y LO BUSCA INCESANTE.







GRACIAS DE NUEVO AL LEER LO QUE ESCRIBO. LO MISMO OS DIGO POR VER LO QUE VI.







jueves, 22 de octubre de 2020


 

—Le ofrezco una ración

de dulce ameno.

—Ya se lo agradezco, damisela,

pero yo nací entre los vinagres.

—Pena.

—No se crea. Ir ganando la acidez

siempre me entona.

—Pena, insisto.

—Lo que a mí me hiere es tanto dulce

sin motivo.

—Pues le digo que seré dulce de vida.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Te pondré una rosa

 

Te pondré una rosa fija en las pupilas,

de un bermejo intenso,

de una mera herida

si la quitas.

Te pondré una mísera sonrisa,

cabalgando a lomos

del carmín que usas

en esos labios secos

cuando cesan

de besar

la rosa.


lunes, 7 de septiembre de 2020


Cómo cortejan las nubes.

¿Y esa desnudez extrema en el posar?

Pregunten a las ramas que barrieron el estío

con tanto desolado afán por lo otoñal.

lunes, 31 de agosto de 2020

Celeste animación


Percibo una celeste animación que brilla
por encima de las tierras ya durmientes.

Después vendrán las híbridas maneras de la aurora,
para echar por tierra y momentáneo olvido
los oscuros bordes de la espera.

domingo, 23 de agosto de 2020

Estío


Como cuando era niño y los minutos
asolaban la inquietud y sus parcelas;
como cuando contaba hastíos,
agotando siempre las paciencias de la espera,
por no saber jugar al tiempo sin sentido.
Así es el cruel seguir, cuando en verano
se te estallan intervalos, de tan blancos,
tan vacíos; como cuando soy un niño —ahora—,
y el verano es un renglón dormido.

viernes, 14 de agosto de 2020

Escríbeme tu nombre


Escríbeme tu nombre —nuevamente—
sobre líneas invisibles.

Sabré reconocer los trazos de tu ser
de nuevo al descubrir
vacíos en tu luz.

sábado, 1 de agosto de 2020

Esa sombra enrojecida


Del
universo,
la noche;

de tu espíritu,
esa sombra enrojecida con carmines sobre labios que se esconden.